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LA DORREGO: Guillermo Meana, al frente de la Biblioteca Popular

Guillermo Meana fue elegido como presidente de la comisión directiva de la Biblioteca Popular “Coronel Dorrego”, en una asamblea realizada el último viernes, con una asistencia que superó ampliamente las expectativas de los organizadores.

Las nuevas autoridades, surgidas de la lista Nº 1 -elegida por unanimidad-, son Alberto Mc Coubrey, como vicepresidente; Carlos Peláiz, secretario; Gabriel Claverie, tesorero; Jorge Pablo Fernández, protesorero.
En tanto, Laura Blanco, Elsa Labrisca, Carolina Aldea y Viviana Racciatti ocuparán los cargos de vocales titulares, y los revisores de cuentas titulares serán Enrique Román, Elvira Fuertes y Griselda Dunel, según se informó desde la entidad a LA DORREGO. (18|04|11)

Asensio fue ratificado como presidente de la B.P.C.D


Se realizó anoche la Asamblea que eligió las nuevas autoridades de la Biblioteca Popular "Coronel Dorrego", cuya comisión directiva seguirá presidida por Gustavo Asensio.
El resto de la nómina la completan como Vice Presidente: Alberto Mc Coubrey; Secretario: Guillermo Meana; Tesorera: Patricia Álvarez ; Protesorera: Viviana Racciatti; 1º Vocal: Emmanuel Piñero; 2º Vocal: Liliana Gómez; 3º Vocal: Marta Peláiz; 4º Vocal: Álvaro Thiessen; 1º Vocal Suplente: Sergio Tort; 2º Vocal Suplente: Paula Arranz; 3º Vocal Suplente: Rodolfo Sauco; 4º Vocal Suplente: Sonia Riavitz.
Como 1º Revisor de Cuentas: Enrique Román; 2º Revisor de Cuentas: Analía Alvado; 3º Revisor de Cuentas: Griselda Dunel; 1º Revisor de Cuentas Suplente: Beatriz Hatem; 2º Revisor de Cuentas Suplente: Marina Alcedo.

Publicado por
LA DORREGO


Continuidad, organización y parcial renovación, para la consolidación definitiva de los cambios

Al respecto se pronunció el secretario de la comisión de la Biblioteca Popular "Coronel Dorrego", Guillermo Meana. "La situación económica de la institución se encuentra estabilizada. El balance anual arroja un saldo positivo, por primera vez en muchos años", explicó.

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Publicado por LA DORREGO

Nota de prensa enviada a La voz del pueblo - Tres Arroyos -

Fundada el 21 de mayo de 1928, la Biblioteca Popular de Coronel Dorrego nació por iniciativa de un grupo de vecinos, reunidos en la Sociedad de Empleados de Comercio, siendo su primer presidente, el Dr. José Luis Negrete.

El entusiasmo de sus fundadores, rápidamente se propagó al resto de la comunidad, alcanzando en poco tiempo, la cantidad de cuarenta socios.

En esa instancia, se decidió alquilar un local, ubicado en la calle 24 entre 2 y 4 para el funcionamiento, exclusivo de la joven institución.

En 1956, la biblioteca Popular de Coronel Dorrego, se trasladó a un nuevo lugar, ésta vez, ubicado en la calle Juan B. Maciel y en esa dirección, permanecería hasta 1968, año en que finalmente, se mudó al local que actualmente ocupa, en el subsuelo del Centro Cívico Municipal, cito en la Avda. Ricardo Fuertes 674 de la ciudad de Coronel Dorrego.

Así llegó, esta institución, hasta nuestros días y hoy la encontramos, enfrentando las dificultades cotidianas y comunes a todos los argentinos, con el mismo espíritu de lucha, de aquellos, sus padres fundadores.

El optimismo y la confianza en la comunidad, que es su razón de ser y existir, siguen siendo el principal motor, de los múltiples proyectos y emprendimientos, que se llevan adelante en la actualidad.

“Valija Viajera”, es el nombre del proyecto, con el cual, la Biblioteca Popular de Coronel Dorrego, denomina el servicio que presta a las escuelas rurales de su zona de influencia, acercándoles a los alumnos y docentes, de estos establecimientos, el material bibliográfico que le solicitan. Este material es renovado y rotado, permanentemente, entre los diversos establecimientos.

“Tu voz son mis ojos”, es otro de los proyectos que se llevan adelante, en este caso, el destinatario del proyecto, del que participan varios socios voluntarios, es una sola persona, un estudiante no vidente, a quien un grupo de socios lectores, periódicamente le graba y envía sus apuntes de historia.

Otro proyecto en ejecución, es el llamado, “Déjalo hablar”, con él, se rescatan para las nuevas generaciones, los recuerdos de nuestros mayores. Así, los abuelos de la comunidad, dejan su testimonio hablado, repleto de invaluables vivencias, en grabaciones que servirán, para conservar, junto al patrimonio bibliográfico de la Biblioteca, también un recuerdo del ayer, narrado por sus propios protagonistas.

Todos y cada uno de los proyectos en ejecución, contemplan, de una u otra forma, la necesidad de acercar el libro, a cada rincón de nuestra sociedad, eliminando las barreras físicas, económicas y tecnológicas, que se interponen, en el íntimo diálogo espiritual, que se establece entre el autor y el lector de cada obra.

El proyecto “Biblioteca Ambulante… lectura sin barreras”, es la herramienta con la cual, la Biblioteca Popular de Coronel Dorrego, lleva el libro a toda aquella persona, que por diversas razones, se ve limitada, en su posibilidad de desplazarse hasta el local de la Institución.

El paso del tiempo, lejos de estancar las inquietas voluntades, ha llevado a los empleados y directivos de la institución, a buscar nuevas y convocantes actividades.

Así es, que en la actualidad, se está dictando un Curso de Alfabetización Informática, orientado a personas adultas y mayores, que aún no han tenido contacto con las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones. Ochenta y cinco personas se han sumado, hasta la fecha, a este nuevo proyecto, motivados por la necesidad de familiarizarse, con el uso de la computadora personal, como herramienta de información y comunicación.

Anualmente la Institución organiza un Taller de Orientación Vocacional y varios talleres de Computación Aplicada, a lo que se suman, diversos eventos culturales, como el viaje a la Feria del Libro y la presentación del último libro de Horacio Alva.

Con trescientos cincuenta y seis socios activos y ciento quince socios vitalicios, la Biblioteca Popular de Coronel Dorrego, aún tiene mucho por hacer y crecer y en esa dirección, canalizan hoy, todo su esfuerzo y creatividad, sus socios, empleados y miembros de la Comisión Directiva.

Son muchas las necesidades y obstáculos que se deben afrontar, para llevar adelante los proyectos, que han promovido la permanente vigencia y profunda inserción social de la Institución, pero también es grande, la voluntad y el esfuerzo de quienes se encuentran comprometidos con cada uno de estos proyectos.

La principal dificultad que debe afrontar hoy la Institución, es cubrir el déficit económico que genera mensualmente el natural funcionamiento de la Biblioteca.

Esta situación ha promovido no pocas polémicas en el seno de la sociedad dorreguense. Sin embargo, entendemos que la mejor forma de resolver esta situación, es a través del genuino aporte de sus socios, es decir, que actualmente, la principal necesidad de la institución, es aumentar su nómina de socios.

Para alcanzar este objetivo, se está considerando la factibilidad técnica y económica de una serie de nuevos proyectos y su correspondiente cronograma de implementación, tendiente a captar nuevos socios y asegurar su permanencia en el seno de la Institución.

La plena participación popular y el compromiso del socio, siguen siendo el primer reclamo y la primera necesidad de esta institución, nacida del seno mismo de la comunidad.

Nada puede sustituir el genuino aporte del vecino comprometido con la difusión de la cultura a través del libro. Nada puede sustituir, el compromiso personal, en el desempeño de una tarea, de corte netamente solidario. Aportes extraordinarios, subsidios y donaciones, siempre serán necesarios y bien recibidos, pero mucho más necesarios, son para la institución, sus socios, porque a ellos, se debe, en definitiva, la razón de su propia existencia.

Los directivos y empleados de la Biblioteca de Coronel Dorrego, no tenemos palabras para agradecer las muestras de solidaridad, cariño y colaboración que los vecinos de nuestra comunidad han demostrado para con su Biblioteca, cada vez que nos ha tocado afrontar situaciones difíciles.

Esa gratitud, la extendemos a las autoridades municipales, provinciales y nacionales, que de una u otra forma, contribuyen con subsidios, al sostenimiento de nuestras actividades.

También queremos agradecer, muy especialmente, al periodismo escrito y radial, que siempre se ha hecho eco de nuestras necesidades y difundido nuestras actividades y a la Cooperativa Eléctrica de Servicios de Coronel Dorrego, que haciendo gala de un profundo compromiso solidario, propio del cooperativismo más genuino, siempre ha colaborado con nosotros, facilitándonos el cumplimiento de nuestros proyectos y objetivos.

Para finalizar nos gustaría destacar, que una verdadera democracia participativa, necesita espacios que permitan a todos los ciudadanos, el acceso a la información, al conocimiento y a las diversas manifestaciones de la cultura. La lectura es un derecho de todos, que entre todos debemos asegurar. La vigencia y continuidad de la Biblioteca Popular es una responsabilidad compartida de la sociedad, una responsabilidad que ningún gobierno debiera eludir y ningún ciudadano, debiera dejar de reclamar.
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Comisión Directiva, Año 2009

La Biblioteca Popular tiene nueva comisión directiva

FOTO: Archivo / LA DORREGO AM 1470

Tras la Asamblea General Ordinaria de la Biblioteca Popular "Coronel Dorrego" se decidió que Gustavo Asensio sea el nuevo presidente de la comisión directiva, luego de cuatro años de trabajo de Hilda Fradejas.
En tanto, los socios presentes eligieron a Sergio Nielsen como vicepresidente.

Con la realización de la Asamblea de la Biblioteca Popular Coronel Dorrego, se puso fin a una etapa muy difícil y compleja, donde las dificultades económicas dominaron el escenario de la entidad.

La difusión otorgada a la situación que atravesaba, generaron en la población diversas reacciones, entre ellas surgió la solidaridad de la Asociación Amigos del Hospital Municipal y del Estudio Contable Reyes, del mismo modo que muchos vecinos se sumaron a la cruzada recaudadora, contribuyendo con la compra de una rifa.

Hubo también criticas fáciles y sugerencias “salvadoras”, unas y otras se hicieron a la distancia o desde la comodidad de un llamado telefónico o un correo electrónico.

El primer inconveniente sigue radicando en la carencia de una casa propia y acorde a sus funciones especificas.

Vivir de prestado ha sido una constante en su existencia, que supera los ochenta años.

Como he señalado en otras ocasiones, las barreras arquitectónicas impiden el acceso a todo público, quedando vedado su ingreso a personas mayores, con dificultades físicas o discapacitadas.

A ello se suman los problemas que arrastra el edificio (ubicado en el subsuelo del Centro Cívico), como escasa iluminación, humedad, filtraciones y deterioro.

¿Por qué no ha sido Coronel Dorrego capaz de conseguir un edificio propio para la Biblioteca?

¿Cuáles han sido las razones para qué durante ocho décadas y a pesar de múltiples gestiones la realidad siga siendo la misma?

¿Tiene que ver su “vida subterránea” con ignorar la importancia que guarda su documentación y servicio?

¿En qué cajón quedaron las promesas de terminar con esta situación?

¿Por qué no surgen los apoyos, qué suelen brotar como hongos cuando de acompañar otras actividades se trata?

Además del Proyecto de expropiación domiciliaria presentado por el ex Diputado José Del Valle y luego vetado por el entonces Gobernador Felipe Solá, ¿Qué otros trámites se han concretado?

¿En qué quedaron los compromisos de solución de algunas administraciones municipales?

Las otras dificultades son de índole económico-financiera, donde al decir de sus autoridades los ingresos mensuales (cuotas de socios, aporte de la Conabip, Provincia, Municipalidad y Feria de Pulgas) no alcanzan para afrontar los gastos mensuales de funcionamiento.

Estas circunstancias (agravadas por la crisis imperante) implicaron la disminución de horas de atención, como una forma de reducir los costos fijos.

Como se sabe en 2008 la intimación de la A.F.I.P. por una cuantiosa deuda puso en riesgo la continuidad institucional, lo que llevó a realizar una campaña de recaudación para afrontar tales gastos.

Se cierra hoy una etapa en la Biblioteca, donde los contratiempos no fueron pocos; quedando muchas veces empequeñecidas las acciones y contribuciones surgidas desde su seno, donde muchos jóvenes y adultos han encontrado apoyo escolar, acceso libre a valiosos textos, como así también un ámbito de lectura y recreación cultural de suma importancia.

No deben olvidarse la realización de cursos diversos, entre los que pueden citarse el de Orientación Vocacional (sin costo alguno) o el actual, que acerca nociones básicas sobre Computación.

Aún y a pesar de sus problemas, la entidad siguió otorgando respuestas a sus asociados y público en general, acercando las últimas novedades literarias y proponiendo para tal fin, que sean los propios vecinos los que hagan conocer sus preferencias en materia de lectura.

Un párrafo aparte para la tarea desarrollada por Hilda Fradejas, que debió cargar sobre sus flacos hombros la pesada carga de una difícil realidad institucional.

Fue tal la pasión y el compromiso asumido, que transformó a la entidad en “su propia casa”, tomando como asuntos personales problemas que no eran de su exclusiva responsabilidad.

A diario pudo verse su repetido tránsito entre la sede y el local de Fuertes y San Martín, donde parecía estar de guardia tratando de sumar pesitos con la venta de artículos en consignación o con los talonarios de una “rifa salvadora”.

Trámites bancarios, informaciones a la prensa, pedidos de ayuda y gestiones fueron temas constantes en la agenda de sus días.

Unas pocas compañeras estuvieron a su lado en los arduos momentos transcurridos.

En estas breves líneas el sincero reconocimiento a su compromiso de lucha; destacándose el esfuerzo y coraje desde su simple condición de “ama de casa”, convertida en valiente protectora de una historia de 80 años, que no puede ni debe sucumbir ante la indiferencia, el olvido o la desidia.

Es de esperar entonces que las personas que tomen la posta dejada por esta Comisión Directiva, sean capaces de encontrar la formula para preservar la historia y el valioso patrimonio de la Biblioteca.

Del mismo modo nuestros funcionarios y dirigentes políticos deben sincerar su pensamiento respecto de esta institución y el valor que le asignan. En tal sentido no pueden admitirse nuevas promesas u oportunistas frases de campaña.

La preocupante actualidad me lleva a repetir las mismas palabras, publicadas en esta página el pasado 2 de Febrero: “Ojala no lleguemos a decir un día no muy lejano: “había una vez en Dorrego una Biblioteca Popular…”

Publicado por LA DORREGO

 
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